Presentación de la obra teatral «Que en España empieza a amanecer – Drama» de Ceferino R. Avecilla en el Auditorio del Complejo Cultural «San Francisco»
El viernes, 22 de mayo de 2026, dentro del Ciclo “Tiempo Negro”, tuvo lugar la presentación de la obra Que en España empieza a amanecer, de Ceferino R. Avecilla –recientemente publicada en el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Extremadura–, a cargo de su editor, el profesor Manuel Aznar Soler, Catedrático emérito de la Universitat Autònoma de Barcelona. Asimismo, se presentó la producción teatral homónima, a cargo de Juan Saúl Salomón Plata, profesor en la Universidad de Extremadura y guionista y director del montaje artístico.
Fue el sábado 23 de mayo cuando el Complejo Cultural “San Francisco” acogió la primera representación de esta obra hasta ahora inédita: Que en España empieza a amanecer. La puesta en escena la llevó a cabo un elenco de doce actores y actrices, estudiantes de Filología en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Extremadura, quienes, a pesar de su mínima o nula experiencia en el teatro y bajo las directrices de Juan Saúl Salomón, lograron emocionar al público con su interpretación y con las selecciones musicales, cantadas y tocadas en directo.
La obra narra la frustración del Señor Faustino (Juan Saúl Salomón), un anciano ultraconservador, que se deja llevar por lo que dice el cura (Alejandra García) y el Cabo Bernabé (Júlia González), y que no tiene en cuenta las ideas del médico liberal, don Venancio (Elena Casas), de manera que censura que su hija, La Rosa (Mara Amo), mantenga relaciones amorosas con el republicano Millán (Ubay Folqué). Acompañado de sus amigos El Fanegas (Adriana Sigüenza) y El Gurriato (Silvia Pérez). El pater familias ve cómo la victoria de los sublevados, que tanto deseaba, supone el mayor desconsuelo familiar: su hijo El Frutos (Ubay Folqué) vuelve ciego; su mujer, la Señá Petra (Elena Rama), muere al verlo; su hija queda sin juventud; su hijo, El Galo (Manuel Cuadrado), es fusilado en el campo de concentración; su nuera, La Micaela (Esther Almoharín), queda viuda y embarazada; y todos ven cómo el Señor Magín (Carlos Collado) les arrebata las tierras que le había dado la república.
Cientos de personas pudieron disfrutar de esta obra comprometida con la recuperación de los valores humanos y la dignificación de la libertad de expresión y de pensamiento. Su representación teatral se concibió como un asidero que anima al espectador a aprender de los errores del pasado y a reflexionar sobre el horror de las guerras, tan presentes hoy en día.
